Solo espero que no llegue el día que tengamos que dejar de hacerlo.
Sé que las personas han de ser independientes pero, al igual que el planeta tierra necesita su luz, cada persona que lo habita también la necesita.
Existen muchos tipos de iluminación. La más clara, la luz del sol, procede de una fuente potente y es continua, pero no ilumina constantemente a todo el planeta. En los momentos de oscuridad hemos de tener la esperanza de que el día le ganará la batalla a la noche. Otro ejemplo sería la vela. Hay velas de muchas formas y colores y lleva más o menos tiempo fabricarlas. Pero, a pesar de todo ese esfuerzo que conlleva conseguir una, la llama es igual en todas, parpadeante, insegura. No da luz, sino que crea sombras.
Hay que aprender a remar en completa oscuridad, porque ni el sol estará siempre para iluminarte. Yo no quiero iluminación continua, ni siquiera creo que alguien la quiera. Saber siempre el futuro, estar siempre preparado para todo, lo hace todo muy monótono y así realmente nunca se aprende. Las situaciones extremas en las que te encuentras tú sólo frente al mundo son las que te enseñan de verdad, las que van forjando tu resistencia para que, cuando lleguen los momentos más duros, a pesar de estar a oscuras sepas afrontarlos y no te derroten.