jueves, 14 de junio de 2012

A veces

Existen ciertos momentos en los que te planteas tu vida desde el principio. Pero hay otros en los que te la planteas desde algún acontecimiento que haya cambiado tu vida.
Mi vida cambió muchas veces...pero pocas han configurado realmente mi vida.
A veces me pregunto cómo sería mi vida ahora, si todo hubiese seguido su curso. A veces también me pregunto si yo misma provocase que volviese a su curso. A veces. Sólo a veces.
Cuando todo va mal siempre puede ir peor. Pero si te empeñas también puede mejorar. Cuando echas de menos a esa persona que conociste hace tiempo, puedes esforzarte por que vuelva. ¿Dónde están todos aquellos momentos? Horas infinitas que parecían un segundo y ahora son segundos que parecen años... A veces quieres que las cosas vuelvan a su inicio o que simplemente no hubiesen ocurrido nunca. A veces echo de menos esas pequeñas locuras que podía hacer sin miedo, sin temor de que nadie me lo reprochase o le pudiese parecer malo. Esos actos que hacía sin pensar y sin consecuencias. Sonrisas repentinas, sin motivo alguno. Abrazos a escondidas. Regalos que se buscaban con ilusión, no por compromiso.
Si todo ello se acaba, ya no queda nada más que volver a tu vida como si nada hubiera pasado. Como si te hubieses subido a un tren y su trayecto acabase en ese punto. Para ir de una ciudad a otra, de un lugar a otro del mundo, sin tener muy claro cual será el ultimo tren que cojas. La vida no es una visita turística, no hay un camino definido ni lugares claves que visitar. A veces te encuentras perdido en una estación, no sabes cuál será el proximo tren que debes tomar, y coges uno al azar.
No tienes por qué arrepentirte de la dirección que has tomado, pero te preguntarás dónde habrías llegado si hubieses cogido otro tren.

viernes, 1 de junio de 2012

Avanzar

Camina sin mirar atrás.
Es difícil. Todo te persigue a pesar de que lo intentes cerrar bajo llave. Un día en el que crees que eres inmune a todo, y que tus peores recuerdos han desaparecido, reaparecen para hacer que tu vida se derrumbe un poco más que antes. Pero siempre te deja la oportunidad de poder usar algún remedio rápido para evitar que se caiga por completo. Todo ésto sólo para que algún día la tristeza y la melancolía vuelvan a inundarte, repitiendo de nuevo ese derrumbamiento parcial de tu vida, hasta que consigue acabar contigo por completo.

Camina sin mirar atrás.
Tarde o temprano los pequeños arreglos dejarán de surgir efecto. Hazlo aunque sea sólo por aquellos que quedan, aquellos a los que les sigues importando. Tu vida vale tanto como al principio, no la desperdicies pensando en aquellos que ya no pueden disfrutar de tus triunfos. Si tú mismo disfrutas de ellos, sentirás el orgullo de aquellos que ahora no te puedan aplaudir por mucho que deseases que estuviesen.

Camina sin mirar atrás.
Los que te quisieron te siguen queriendo como si nunca se hubiesen ido. Actúa como si te pudiesen seguir observando, porque sabes que si lo hiciesen, te gustaría verles sonreir. Imagínate rodeado de ellos, sintiendo que velan por todos tus pasos y que nunca te dejarán caer. Siente que seguirán ahí después de todo, que te ayudarán a continuar tu vida, a tu lado, sin abandonarte nunca más.

domingo, 6 de mayo de 2012

Dolor a lluvia

Por mucho que salga el sol, seguirá lloviendo dentro de mí.
Cuando cae una tormenta, el recuerdo es imborrable. Cuando vuelve a mi mente es como si nunca hubiese parado de llover, como si todo este tiempo hubiese sido en vano. Tiempo perdido, tiempo que creía que me llevaba a alguna parte parece ser un desperdicio, como si la lluvia del recuerdo pudiera borrar las lineas ya trazadas a pesar de que sus gotas sean irreales.
Recuerdo la tormenta más a menudo de lo que me gustaría, y cada paso que doy es una hoja más que se cae del árbol, otro juguete abandonado, algo que caerá en el olvido.
No importa si me resguardo bajo un techo, no parará de llover en mi mente. Así que tengo que armarme de valor y aceptar que, cuando camine, mis pasos serán borrados y mi historia olvidada. A pesar de que en mi interior seguirá lloviendo, a pesar de mi esfuerzo y lo que haya intentado alguna vez, todo se borrará, incluso el dolor que alguna vez me hayan causado.
Porque no habrá más esperanza de que un sol brillante luzca en un cielo sin nubes para mí, sólo un sol tímido que se alcance a ver en los mejores días de verano, que eviten que la tormenta acabe por ahogarme.

jueves, 3 de mayo de 2012

Sonidos sin oídos

Todo comienza a oscurecerse , nadie parece inmutarse y todo se está derrumbando alrededor. Gente inútil que maquilla realidades imperfectas, intentando tapar el sol con un dedo, cuando ni todo el "colorete" del mundo podría disimular la hecatombe que está por llegar.
Los que gritaban por acabar con la farsa fueron juzgados y encerrados en cajitas para que sus sonidos no pudieran ser oídos.
Ahora llega el momento de pensar y arrepentirse de todo aquello que nunca debimos de haber hecho o de lo que nunca hicimos. Ahora tenemos que afrontar que se acaba el maquillaje, los recursos, que ya no podemos seguir dejando el problema para el futuro. Se nos acaban las ideas para continuar con la gran mentira.
¿Quién está dispuesto a hacer algo? Parece que pocos. Sólo aquellos que hacen ruido pueden oírlo, es el momento de buscar una manera de extender la "enfermedad" del abrir los ojos y usar lupa si es necesario, la de escuchar, la de entender porque sino acabaríamos otra vez en el principio:
creando sonidos sin oídos que los escuchen.




miércoles, 2 de mayo de 2012

Montañitas

¿Qué más da todo aquello negativo que nos haya sucedido? Lo que realmente importa es cómo nos lo hemos tomado y cómo hemos reaccionado ante ello. No hay dificultades insalvables, solamente difíciles.
Cuando estás en un alto te puede parecer que, para alcanzar de nuevo a poner los pies en tierra firme, has de recorrer una gran distancia en caída. Pero, cuando estás en el suelo, ya a salvo, miras hacia donde estabas y ves que la altura era mucho menor de lo que te parecía.
Eso es un obstáculo, un pequeño montículo al que nos tenemos que subir para luego volver a bajarlo y poder continuar nuestro camino.
Así es la vida, subidas y bajadas, una y otra vez, incesablemente. Lo importante es cómo quieras afrontarlas y no lo altas que sean.
Aunque los problemas surgen de la nada, por mucho que intentes buscarles explicación o algún motivo por el cual te hayan sucedido a ti, ¡precisamente a ti!...no lo hagas. Es perder un tiempo valioso que podrías estar empleando en escalar ese obstaculillo que se te acaba de interponer entre tus pasos y tú.
Hay millones de ejemplos de obstáculos.
Algo que creías que duraría para siempre y que al final...puede seguir durando, ¿por qué no? Acuérdate de esa pequeña altura, la que pensabas al principio que era enorme. Todo tiene solución y todo lo que está a punto de romperse puede recuperarse, siempre y cuando no le des la espalda a esa nueva "montañita". Una tras otra tienes que escalarla si quieres continuar con tu camino. Y al final de cada escalada te espera una recompensa, la de reencontrarte con los pasos que querías seguir al principio, aquellos que la montañita casi te hace perder de vista, aquellos a los que echabas de menos...Oportunidades
Pues lo dicho, a escalar todo el mundo que nos quedan unas cuantas por delante :)