Camina sin mirar atrás.
Es difícil. Todo te persigue a pesar de que lo intentes cerrar bajo llave. Un día en el que crees que eres inmune a todo, y que tus peores recuerdos han desaparecido, reaparecen para hacer que tu vida se derrumbe un poco más que antes. Pero siempre te deja la oportunidad de poder usar algún remedio rápido para evitar que se caiga por completo. Todo ésto sólo para que algún día la tristeza y la melancolía vuelvan a inundarte, repitiendo de nuevo ese derrumbamiento parcial de tu vida, hasta que consigue acabar contigo por completo.
Camina sin mirar atrás.
Tarde o temprano los pequeños arreglos dejarán de surgir efecto. Hazlo aunque sea sólo por aquellos que quedan, aquellos a los que les sigues importando. Tu vida vale tanto como al principio, no la desperdicies pensando en aquellos que ya no pueden disfrutar de tus triunfos. Si tú mismo disfrutas de ellos, sentirás el orgullo de aquellos que ahora no te puedan aplaudir por mucho que deseases que estuviesen.
Camina sin mirar atrás.
Los que te quisieron te siguen queriendo como si nunca se hubiesen ido. Actúa como si te pudiesen seguir observando, porque sabes que si lo hiciesen, te gustaría verles sonreir. Imagínate rodeado de ellos, sintiendo que velan por todos tus pasos y que nunca te dejarán caer. Siente que seguirán ahí después de todo, que te ayudarán a continuar tu vida, a tu lado, sin abandonarte nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario